Y fuimos a nuestra primera clase de inglés!
Mi marido y yo nunca nos interesamos mucho por cultivarnos en idiomas. He ahí el gran error de nuestras vidas.
Yo tuve inglés en la escuela secundaria, en mi carrera de guía de turismo y hasta hice un año en un instituto... Todo lo mismo: verb to be, my name is, it's two o'clock... Nada sustancial. Pero la vida es buena y la ósmosis existe. Ya sea por la televisión o la música, algo va quedando.
Y que las personas llegan a tu vida con un propósito, también lo creo. Mi gran amiga del secundario, traductora pública y profesora de inglés. Qué más se puede pedir? Que nos concuerden los horarios? Hasta eso salió bien!
Nuestra primera clase de inglés fue amena, como juntarse a matear con amigos. Fue divertido, estimulante, fortalecedor... Ahora hay que poner a trabajar las neuronas y repasar todos los días.
Nunca pensé que un día iba a estar haciendo todo esto. Yo, la que imaginó mil escenarios, todos distintos. Este se me escapó.
"La realidad supera a la ficción" también es real. No paremos nunca de soñar.
Diario de mi camino en busca de una vida mejor. Y seguro, algunas cosas más...
jueves, 9 de marzo de 2017
Ingles!
martes, 28 de febrero de 2017
Desplegando el mapa
La decisión había sido tomada. Pero... Y ahora cómo seguimos? Por suerte... O mejor dicho, gracias a Dios, encontramos muy rápido a un argentino vivo que vió la veta cuando se fue a Canadá. Creo que el pensó: "Si a mi me costó, puede que a los demás también. Acá hay trabajo."
Y así dimos con Ziegler. Te cae bien desde el principio. Va a los bifes. Preguntá claro y te contesto claro. Preguntas una boludez y te deliro. Y tiene razón.
Tuvimos nuestra primera entrevista un miércoles a la noche. Había que dormir a nuestra hija temprano y rogar que no se despierte. Por uno de esos actos divinos, así fue.
Al principio fueron puras pálidas. No alcanzaba el idioma, ni la experiencia, ni los títulos... Surgieron opciones una más cara que otra... Ya nos estábamos despidiendo de nuestro sueño, cuando apareció la pequeña luz al final del túnel.
Entre los 3 armamos un pequeño plan. Mejorar el idioma (mucho), adquirir experiencia laboral calificada, juntar plata y más plata... Si lo hacemos en un año o un año y medio, podemos llegar a arañar un programa migratorio...
Sólo arañarlo... Es triste...
Triste porque en mi país, Argentina, la educación es pública y gratuita. Triste porque tuve años y años para perfeccionarme en lo que sea. Triste porque pude dar más y no salí de mi zona de confort.
Soy joven, tengo algo de tiempo. Pero también tengo una hija, responsabilidades y las leyes migratorias un tanto en contra. Consejo: si tienen que decidir entre estudiar o salir, estudiar o irse de vacaciones, estudiar o dormir, estudiar o lo que sea, no lo duden. Estudien. Estudien todo lo que puedan. Adquieran experiencia, títulos, certificaciones... Todo lo que puedan.
"Nunca es tarde" es una frase bonita, pero no siempre es cierto.
La clave en esta historia parece ser reinventarse. Así que en eso estoy.